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El ciudadano sin smartphone — la inclusión digital

5 minVerificado · 2026-05-18

Cualquier sistema SSI gob enfrenta una pregunta crítica: ¿qué pasa con los ciudadanos que no tienen smartphone? A 2026, ~10-20% de la población argentina (especialmente rural, adultos mayores, vulnerables económicos) no tiene acceso fluido a smartphone moderno.

Excluirlos es regresivo. Diseñar para incluirlos es ingeniería e ingeniería política.

El tamaño del problema

Grupo% sin smartphone moderno
Población general AR~12%
Mayores de 65 años~30%
Población rural~20%
Quintiles bajos de ingreso~25-30%

Total Argentina: aproximadamente 5-6 millones de ciudadanos. No es un grupo marginal — es masivo.

Las 4 estrategias de inclusión

Cuatro aproximaciones para incluir ciudadanos sin smartphone:

Web wallet

Acceso desde browser en cualquier dispositivo (computadora pública, smartphone prestado, kiosk).

Wallet en delegado (trustee)

Familiar, vecino, asistente social que guarda credenciales del ciudadano con consentimiento explícito.

Credenciales en papel firmadas

Versión impresa con QR firmado. Compatible con verifiers que escaneen QR.

Atención presencial preservada

Mantener canales tradicionales como opción permanente, no forzar digital.

El modelo combinado recomendado

Una provincia que implementa SSI debería ofrecer las cuatro estrategias en paralelo:

  1. 1
    Default: mobile wallet (mayor seguridad, mejor UX).
  2. 2
    Alternativa 1: web wallet para acceso multi-dispositivo + sin smartphone.
  3. 3
    Alternativa 2: wallet en delegado para casos específicos (con consentimiento riguroso).
  4. 4
    Alternativa 3: credenciales en papel con QR para casos extremos.
  5. 5
    Siempre: canal presencial tradicional como opción.

Esto no es over-engineering — es respeto al principio de no-exclusión.

La estrategia del delegado

La estrategia más controversial: wallet en delegado. Permite que otra persona guarde credenciales en nombre del ciudadano. Necesario para:

  • Adultos mayores que delegan en familia.
  • Personas con discapacidad cognitiva que delegan en asistente.
  • Casos donde el ciudadano no puede operar dispositivos digitales.

Requisitos críticos:

  • Consentimiento explícito y trazable. El ciudadano debe firmar (físicamente o digitalmente) que delega.
  • Mecanismos de revocación. El ciudadano puede revocar la delegación en cualquier momento.
  • Transparencia operativa. El delegado no puede usar las credenciales para su propio beneficio.
  • Auditoría regular. Verificación periódica de que la delegación sigue siendo válida.

Sin estos cuatro, el modelo es vulnerable a abuso.

El caso de las credenciales en papel

Una versión impresa de una credencial verificable es un PDF con QR firmado criptográficamente. El verifier escanea el QR y obtiene los datos firmados.

Ventajas:

  • No requiere dispositivo electrónico del ciudadano.
  • Es portable como cualquier documento.
  • El ciudadano puede operar el sistema con la habilidad existente (presentar un papel).

Limitaciones:

  • No tiene selective disclosure.
  • No tiene revocación en tiempo real.
  • Vulnerable a tampering físico (aunque no a falsificación criptográfica).

Es buena solución para casos puntuales pero no escala bien.

El balance entre adopción y inclusión

Una tensión real: forzar adopción digital acelera el sistema, pero excluye a sectores vulnerables.

Decisión política:

  • Modelo "digital first, presencial siempre opcional": el ciudadano puede elegir digital o presencial, pero el sistema prioriza digital. Más amigable con vulnerables.
  • Modelo "digital obligatorio con excepciones": el ciudadano debe usar digital, con mecanismos de excepción específicos. Más eficiente operativamente pero excluyente.

Para Argentina (con su realidad social heterogénea), el primer modelo es el correcto.

La capacidad de los ciudadanos vulnerables

Una observación importante: no asumir que vulnerable = imposibilitado.

Muchos adultos mayores aprenden a usar smartphone si:

  • Se les enseña con tiempo + paciencia.
  • La UX es genuinamente simple (no diseñada por developers para developers).
  • Hay soporte presencial disponible si surge problema.

Lo mismo para población rural, vulnerables económicos. La incapacidad asumida es muchas veces falta de capacitación, no de capacidad.

Las inversiones necesarias

Para que la inclusión funcione, se requiere inversión en:

Capacitación ciudadana

Tutoriales, videos, talleres en organismos públicos.

Infraestructura física

Kiosks de autoservicio en puntos provinciales.

Soporte humano

Línea telefónica + presencial para resolver dudas.

Estas inversiones son parte del costo total del proyecto SSI, no aditivas.

El caso argentino

Argentina tiene tradiciones que favorecen inclusión:

  • Cultura de servicios públicos universales. No se asume "solo para los que pueden pagar".
  • Red territorial amplia. Cualquier provincia tiene centros municipales en localidades pequeñas.
  • Programas de inclusión digital existentes. Conectar Igualdad, programas provinciales similares.

Capitalizar estas tradiciones para diseñar SSI inclusivo es viable y necesario.

La regla mínima

Una provincia que arranca SSI debe garantizar que:

  1. 1
    Cualquier servicio que migra a SSI mantiene canal presencial tradicional como opción.
  2. 2
    Hay mecanismo claro para que ciudadanos sin smartphone reciban credenciales.
  3. 3
    Hay líneas de soporte (telefónicas + presenciales) para resolver problemas.
  4. 4
    El staff de los organismos está capacitado en ambos modelos (digital + tradicional).
  5. 5
    La política de inclusión es comunicada explícitamente al ciudadano.

Sin esto, la implementación SSI es regresiva, sin importar cuán técnicamente buena sea.

Referencias

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